Catamarca juega en dos frentes mineros a la vez. Por un lado, el litio del Salar del Hombre Muerto, donde Livent —hoy Arcadium Lithium— produce hace años y empuja la expansión Fénix, junto a proyectos como Sal de Vida (Allkem/Arcadium) en pleno desarrollo. Por el otro, el cobre de gran escala: Agua Rica, integrado al complejo MARA junto a la histórica Bajo de la Alumbrera, es uno de los proyectos cupríferos más importantes del país.
Son realidades distintas que comparten un mismo cuello de botella: el alojamiento. El Hombre Muerto está en la Puna catamarqueña, a más de 4.000 metros, en Antofagasta de la Sierra, una de las zonas más remotas y despobladas del país. MARA, en cambio, está en el oeste provincial, en zona de montaña pero más accesible. Cada uno demanda campamentos dimensionados a su dotación y a la duración de su etapa.
La minería de litio en altura y la de cobre de gran tonelaje mueven cientos de personas en turnos, y el personal tiene que vivir cerca de la operación. Eso convierte a los módulos habitacionales, los dormitorios y los campamentos completos en infraestructura crítica: sin alojamiento no hay obra ni operación. Nuestros módulos resisten la altura y el frío de la Puna y se montan rápido, que es lo que estos proyectos necesitan.
Catamarca tiene buena conexión con Mendoza por la RN 40, así que coordinamos la entrega de módulos y campamentos hasta los accesos de cada proyecto, planificando los tramos de altura hacia el Hombre Muerto o los caminos del oeste hacia Agua Rica. Si tu operación de litio o cobre en Catamarca necesita escalar el alojamiento, lo resolvemos.